How to perform magnetic resonance imaging on patients with implantable cardiac arrhythmia devices. Saman Nazarian and Henry. R. Halperin. Heart Rhythm, 2009; 6: 138-143

La resonancia magnética es una técnica diagnóstica de indudable valor. Debido al aumento en el número de indicaciones para la implantación de marcapasos o desfibriladores en la práctica clínica, aumenta el número de peticiones para realizar resonancias magnéticas a pacientes portadores de estos dispositivos. Se estima que un paciente con marcapasos o desfibrilador tiene una probabilidad entre 50 y el 75% de necesitar una resonancia magnética durante su vida. En los últimos 10 años se han publicado diversos trabajos en los que realizando esta técnica bajo una apropiada supervisión y siguiendo un protocolo de seguridad, es seguro realizar una resonancia magnética con determinados dispositivos. Sin embargo se han publicado resultados catastróficos con sistemas más antiguos. Los autores describen las complicaciones más importantes que pueden esperarse en un paciente portador de uno de estos dispositivos durante la realización de una resonancia magnética:

  • Posibilidad de desplazamiento del dispositivo. Esto va depender de la fuerza del campo magnético, de las propiedades ferromagnéticas del dispositivo, de la distancia de éste al núcleo magnético del equipo y a la estabilidad del implante. Por seguridad recomiendan no realizar estas técnicas dentro de las 6 primeras semanas después de la implantación del dispositivo.
  • Inducción de corriente. Los campos magnéticos y la radiofrecuencia en el ambiente de una resonancia magnética, pueden inducir corrientes eléctricas en los electrodos. Estas corrientes son más grandes si el electrodo hace algún asa. En estudios in vitro realizados en su laboratorio, la magnitud de la corriente inducida era menor de 0,5 mA en implantes convencionales. Cuando se añadían cinco asas al electrodo, la inducción de corriente aumentaba a más de 30 mA.
  • Calentamiento. La energía de radiofrecuencia depositada en los tejidos se describe por la tasa de absorción específica (SAR). Los dispositivos metálicos y los electrodos pueden actuar como una antena, amplificando esta energía lo que puede condicionar el calentamiento del electrodo y producir un daño en la interfase electrodo-tejido. La presencia de electrodos fracturados o abandonados y la presencia de asas en los electrodos puede aumentar la capacidad de calentamiento. Las sondas epicárdicas que no están refrescadas por el flujo sanguíneo, pueden calentarse más.
  • Estimulación inapropiada, choques o inhibición de terapias. Las interferencias electromagnéticas que potencialmente pueden ser detectadas por los dispositivos durante la resonancia magnética, pueden condicionar modos de funcionamiento no deseados como estimulación asíncrona, inhibiciones no deseadas, o emisión de terapias por parte del desfibrilador.

A continuación describen los problemas que pueden surgir con los diferentes dispositivos. Se puede realizar resonancia con un Holter implantable, sin embargo el dispositivo registrará artefactos que pueden sugerir arritmias, durante la prueba.
Los marcapasos temporales son más susceptibles a las interferencias electromagnéticas, por lo que no se puede recomendar realizar resonancias a un paciente con un marcapaso temporal.
Los autores probaron los efectos de la resonancia en diferentes modelos de marcapasos definitivos y de desfibriladores, tanto in vitro como in vivo. Reconocen que no hay datos suficientes en el caso de electrodos abandonados, por lo que excluyen la realización de resonancias a estos pacientes.
A continuación muestran el protocolo que emplean en su institución (Johns Hopkins Hospital en Baltimore). Se basa en la selección de los dispositivos que habían sido previamente analizados en su Institución. Aconsejan no realizar resonancias en caso de generadores antiguos, más susceptibles a las interferencias electromagnéticas. Para evitar desplazamientos (del generador y/o electrodos) no realizan la resonancia en las 6 primeras semanas después del implante.
Programan el generador a un modo asíncrono en pacientes dependientes del marcapaso y excluyen a los pacientes dependientes de la estimulación que son portadores de desfibrilador. Desactivan la respuesta en frecuencia, respuesta a contracción ventricular prematura para evitar estimulaciones indeseadas. En los desfibriladores, se desactivan las terapias. Recomiendan limitar el SAR a <2,0 W/kg, siempre que sea posible. Se monitorizan constantes vitales y síntomas durante el procedimiento. Se cuenta con un radiólogo y un electrofisiólogo o una persona entrenada en resucitación y que conociendo los programadores de marcapasos sepa responder a los problemas que puedan surgir. Al final de la resonancia, se revisarán los parámetros del dispositivo y se reprogramará a la situación previa.
Finalmente, aconsejan a los lectores consultar las recomendaciones de la AHA recientemente publicadas (Levine GN, Gomes AS, Arai AE et al. Safety of magnetic resonance imaging in patients with cardiovascular devices: an American Heart Association scientific statement from the Committee on Diagnostic and Interventional Cardiac Catheterization, Council on Clinical Cardiology and the Council on Cardiovascular Radiology and Intervention: endorsed by the American College of Cardiology Foundation, the North American Society for Cardiac Imaging, and the Society for Cardiovascular Magnetic Resonance. Circulation, 2007; 116:2878-2891.).